
A veces ocurren estas cosas. Al despedir a Fernando Guillén, Edurne Mendia y yo nos miramos y compartimos un gesto de cierta decepción. Pensábamos que lo que habíamos dejado en las ondas no se parecía demasiado a lo que teníamos en nuestras cabezas cuando decidimos que era una entrevista que merecía la pena. Para nuestra sorpresa, un buen puñado de personas nos han dicho que les encantó la charla y un par de ellas hasta me han pedido que la recupere en esta especie de álbum que es Selecciones MQP. Al hacerlo, he vuelto a escuchar parte de la conversación y aunque sigo pensando que podría haber dado más de sí, he tenido mejores sensaciones que en el directo. Lo que no ha cambiado es el sobresalto al escuchar su voz tras el saludo. En ese primer segundo no me pareció él. Y hoy tampoco.
Ahí os la dejamos. el grandísimo actor se despide a sus 77 años de los escenarios con El vals del adiós, texto amarguísimo de Louis Aragon. Aunque se lo preguntamos en un par de ocasiones, no nos quedó claro si la elección de tan desencantada obra era también el reflejo de su propia decepción. Ojalá no.
Aquí podéis escuchar la charla con Fernando Guillén (MQP, 03/10/2009):
Paradojas del destino: según hago estas anotaciones sobre las despedidas amargas, me llega la noticia de la muerte del periodista deportivo Andrés Montes, que sólo hace unas semanas decía adiós con palabras que ahora me parecen escogidas a los espectadores de La Sexta, la cadena donde encontró la popularidad que se le había negado en treinta años de trabajo.


