En estos tiempos en los que Jack el Destripador se dedica a clamar contra la pérdida de los modales en la mesa, fue reconfortante escuchar a Jabier Muguruza reivindicando la Dignidad, aún a pesar del altísimo precio que hay que pagar por mantenerla intacta... o lo menos manoseada que sea posible. Me consta que no era un brindis al sol.
Aquí puedes escuchar la columna de Jabier Muguruza (MQP, 18/10/2009):
Ssssh... ¡Ni una palabra!, me hizo prometer Juan Luis Deza cuando me contó a quién pensaba dedicarle el espacio de poesía este domingo. ¿No apostábamos por el riesgo, los oyentes con criterio, la confianza crítica de la audiencia...? Como el lema que tanto me gusta de la publicidad de una colonia, en las distancias cortas es donde un programa de radio se la juega. Y ahí que nos la hemos jugado con ella, Teresa de Ahumada... o de Jesús, o de Ávila, que por todos esos nombres conocemos a esta mujer imposible de definir con un solo calificativo. Recuerdo que en los libros de literatura de bachillerato nos hablaban de su poesía como la sublimación del amor... a Dios. Yo siempre pensé (y se me cargaron en un examen por ello) que lo de Dios era una excusa, y que en realidad su pasión -ríete del amour fou- era, aunque de otro mundo, más terrenal. Sí, una paradoja. A lo mejor tengo que hacérmelo mirar, pero el poema que ha escogido Juan Luis -Vuestra soy, para vos nací- habría puesto pilongo al mismísimo Marqués de Sade. Claro que a lo mejor vosotros tenéis otra opinión. Cerrad los ojos y escuchad.
Aquí podéis escuchar el espacio de poesía sobre Teresa de Ahumada (MQP, 18/10/2009):
A veces ocurren estas cosas. Al despedir a Fernando Guillén, Edurne Mendia y yo nos miramos y compartimos un gesto de cierta decepción. Pensábamos que lo que habíamos dejado en las ondas no se parecía demasiado a lo que teníamos en nuestras cabezas cuando decidimos que era una entrevista que merecía la pena. Para nuestra sorpresa, un buen puñado de personas nos han dicho que les encantó la charla y un par de ellas hasta me han pedido que la recupere en esta especie de álbum que es Selecciones MQP. Al hacerlo, he vuelto a escuchar parte de la conversación y aunque sigo pensando que podría haber dado más de sí, he tenido mejores sensaciones que en el directo. Lo que no ha cambiado es el sobresalto al escuchar su voz tras el saludo. En ese primer segundo no me pareció él. Y hoy tampoco.
¿Otra novela sobre la guerra de 1936? Kike Martín nos asegura que La comedia salvaje es bastante más que eso. Quienes tenemos leído algo de José Ovejero lo creemos, porque estamos ante uno de esos autores que rara vez decepciona. Huyendo de la historia de buenos y malos, Ovejero nos sitúa en el absurdo que hay en toda guerra. Una anécdota: cuenta el autor que un lector le abordó para preguntarle cómo había tenido noticia de una de las anécdotas delirantes que se narran, pues era idéntica a la que le había contado a él un familiar que participó en la contienda. Sin salir de su asombro, José Ovejero tuvo que confesar que se la había inventado.
Aquí puedes escuchar la recomendación de Kike Martín (MQP, 10/11/2009):
Jabier Muguruza escucha con orgullo que el hijo de un amigo está maravillado por lo bien que escribe. ¡Qué bien escribe Jabier! dice una y otra vez el pequeño. Pero la cura de humildad está a la vuelta de la esquina, como nos cuenta su protagonista tirando de humor y ternura.
Aquí puedes escuchar la columna de Jabier Muguruza (MQP, 11/10/2009):
La ilustración no es de uno de los libros de Jabier, sino de su última disco, Taxirik ez. Os lo recomiendo. Como dicen en DV, el cambio natural.
No lo teníamos nada claro. Temíamos herir alguna sensibilidad, que alguien se sintiera aludido personalmente o que interpretara que hablábamos a la ligera de algo que, como se vive en primerísima persona, no cabe en una generalización. Mamitis, bauticé yo el asunto, pensando al mismo tiempo en hijos treintañeros que aún no han roto el cordón umbilical y en madres y padres -el mito o la estadística hablan de ellas- que no aceptan que sus criaturas ya tienen una edad. Finalmente, optamos por Sobreprotección, que suena menos ofensivo. Empezamos por la tierna infancia... y ahí nos quedamos, así que prometimos aventurarnos la semana que viene en terreno más delicado: la adolescencia. Espero que lleguemos más lejos todavía, a esos niños y niñas de veinte, treinta o cuarenta años que, en cuanto algo no les sale como esperaban gritan ¡Amatxuuuuuu!
Las opiniones son bienvenidas, ya sabéis. Como hijos, como padres... o como ambas cosas.
Aquí podéis escuchar el espacio de Imanol Quereta (MQP, 11/10/2009):
Agur, ondo ibili. Así se despidió de nosotros Enrique Miret Magdalena en la entrevista que hemos rescatado del archivo como homenaje al teólogo fallecido hoy. En cada charla que tuve con él -una docena y tal vez me quede corto- me recordaba que antes de la II República solía veranear en Lekeitio y que desde entonces guardaba un cariño inmenso por esta tierra. Lo demostró en lo fáciles que nos ponía las cosas cuando le llamábamos, fuera la hora que fuera, y para hablar de lo que se terciase. No había tabús en la conversación.
La entrevista es de marzo de 2005. La coartada fue la publicación de Cómo hacerse mayor sin ser viejo, un libro en el que Miret animaba a seguir ejercitando el cuerpo y la mente más allá de los calendarios. Él lo ponía en práctica: antes de atendernos ya había hecho sus ejercicios matinales de yoga. En su tono sosegado habitual, nos habló de la tolerancia, de su idea de que la pacificación era posible a pesar de todo y de la necesidad de aceptar aquello con lo que no estábamos de acuerdo. También mencionamos la etiqueta progresista que se solía añadir a su condición de teólogo. Él aceptaba con orgullo la palabra. Lo curioso es que sus vivencias -fue perseguido por las fuerzas republicanas en el Madrid asediado por el ejército franquista- le pudieron haber llevado exactamente al otro lado.
Nos gusta saber que estás ahí, pero comprendemos que tengas que hacer cosas más estimulantes que escucharnos e, incluso, que nos seas infiel con otras ondas. Puede ser, simplemente, que ni siquiera nos conozcas. No importa. En esta página que por algo hemos llamado Selecciones MQP iremos dejando lo que creemos que no se puede perder en el aire. Siéntete libre para venir cuando y como quieras, aquí o a nuestra página oficial. Y si echas algo en falta, no dudes en escribirnos. Queremos notar que tú también formas parte de Más Que Palabras.
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